
No haber vivido esa época donde lo irreal era parte de la novedad del cine limita considerablemente ante sus posibilidades; por entonces, los mundos eran claramente imaginarios. En cambio ahora se confía en las imágenes que aparecen en la pantalla. Desconfiar de esa imagen, que supuestamente muestra algo real, es parte de la experiencia perceptiva del cine. Creer sin necesidad de pruebas es cosa de todos los días; como espectadores, sólo resta tomar ese lugar e imaginar sin límites.


Inglaterra/Canada - 100 min.
Nada más holywoodense que la (ir)realidad de Los Ángeles. En este film vemos la cruda naturaleza de las relaciones humanas a través de un grupo de gente que pone en juego sus vidas recreando accidentes de tránsito reales. Cronenberg no duda en poner en escena la dualidad hombre-máquina y vida-muerte.

USA - 122 min.
Elegir siempre es difícil, especialmente cuando sos adolescente. ¿Pero si tuvieras que hacerlo entre el bien y el mal? La decisión puede llegar a provocar algún malestar estomacal. Los límites de la razón se ponen a prueba en este clásico del terror.

Corea del Sur - 120 min.
La venganza ideal planeada hasta el mínimo detalle; manipulación completa de un hombre al punto de lograr romper todos los límites psicológicos. Hipnosis, locura, sangre e incesto para una “flor” de venganza, una de las más trágicas desde Hamlet.

