
La muerte es la prueba del límite de nuestra existencia. Hay muerte en el camino de todos. Incluso quienes creen en la reencarnación la consideran como parte intrínseca de lo humano. Dice un tema de La Renga: “La muerte nos da toda una vida de ventaja”, es sólo cuestión de tiempo. Mientras tanto, vivamos.

Suecia - 96 min.
Luego de las cruzadas, un caballero regresa a su país y descubre que una plaga está acabando con sus compatriotas. Cansado de la guerra y debilitado en su fe, se cruza con la muerte y la desafía a una partida de ajedrez. Se ha dicho mucho acerca de la muerte en la filosofía, todo eso en sólo una hora y media de película.

USA - 96 min.
Digamos que vos y un par de amigos deciden irse a la quinta y de repente, por una maldición vudú, los muertos empiezan a revivir e intentan comerles el cerebro (y no me refiero a lo que hacen la TV o las drogas, sino literalmente a comer materia gris). El primer gran clásico de muertos vivos, hito del cine independiente de todas las épocas.

USA - 115 min.
Un grupo de estudiantes de medicina decide experimentar con la muerte. La idea es inducirla por algunos segundos. Lo que sienten los pibes en esos instantes de “flatline” los lleva a hacerlo cada vez por más tiempo, arriesgándose uno por uno a que la muerte no los deje regresar.

USA - 107 min.
Todos sabemos como termina esta película, pero lo que propone Shyamalan es imaginar que el final es inevitable. No la piensen como un film sobre el más allá, sino acerca del instante en que nos reconocemos mortales. Y si alguien no la vio, todavía podemos decir que da miedo.


