Miercoles, 22 de Febrero del 2012

bs.As, Argentina
2011-12-02
Especial Cumpleaños

Hombres y mujeres que supieron cómo destacarse en el 2011, apostando, ganando y construyendo un feedBack especial con la gente. Estos son nuestros elegidos en música, televisión, radio, gráfica, modelaje, gastronomía y más. Pasen a conocerlos.

____________________________________________________________________________________________

____________________________________________________________________________________________

RUBRO: Actuacion / ELEGIDO POR: ser el conductor y movilero que más horas trabaja por semana. Y jamás se cansa

___________________________________________________________________________________________

El productor que se transformó en movilero y conductor enchufado las 24hs del día. De humorista de perfil bajo a showman, sin dejar que eso perjudique su dinámica familiar, ni tampoco su capacidad de crítica.
TXT. Antonella Orlando / PH. Julieta Croce

¿Creés que este año hiciste un salto a la masividad?
El 2011 lo termino a todo trapo. Estoy conduciendo un programa con el que soñé toda la vida, con una idea e impronta mía. Puedo meter mi humor, tocar la batería. Trabajo en la mejor productora, generando contenidos para el Nº1 de la tele. Y estoy en el programa más groso de la tarde, Este es el Show. Estoy empachado. Me preparé toda la vida para esto. Hoy se que tengo que cumplir con muchos parámetros: pelo, ropa. Esas cosas se notan y me importan. El sábado trabajo 8 horas en vivo y en la semana estoy con los móviles y grabando. Termino destruido. Tengo que comer bien y estar balanceado.

La gente piensa que te la pasás todo el domingo durmiendo…
(Risas) Termino agotado, pero feliz. Ahí está la diferencia. Obviamente que el cansancio lo siento. Lo que peor me queda es la garganta. Pero mi cabeza está a full y contenta. Además, estoy preparado psicológicamente: voy a terapia. Mi cable a tierra es mi familia. Mi mujer está al pie del cañón. Y con mis hijos no me pierdo de nada. Si se borra esa línea, podés hacer cagadas y perderte oportunidades. Hoy si llegan ¡las surfeo hasta el final!

¿Sabés diferenciar la mala onda real del bardo televisivo que puede armarse sólo para la pantalla?
Por suerte tengo muy claro este límite. El problema es de los otros. ¡Es que hay tanta presión! Estar con Tinelli puede ser abrumador y muchos enloquecen. Se piensan que es el último tren de su carrera. Todo lo que se ve en la tele pasa realmente. Muchas veces hasta nosotros no lo podemos creer. Pero he llegado a ponerle el micrófono a mi mujer. Me muestro como soy. Si hago una nota, no tengo concesiones. Hasta a Pedro Alfonso, que es como un hermano menor, le pregunto sobre sus kilombos con Paula Chaves.

Muchos sólo se exponen cuando está la cámara encendida, pero después no quieren saber nada. Vos mostrás y hablás de tu familia…
Soy pro familia. Que quieran a mi familia, porque me quieren a mí, está bueno. Me encanta recibir cariño. Me gusta contar en Twitter las cosas que hacemos. No tengo prejuicios.

¿Es difícil educar a tus hijos cuando trabajás en un ambiente tan complejo?
Sí y soy consciente de eso. Por suerte, las madres de mis hijos son personas muy centradas. No dejo de ir al colegio y ver cómo están. Intento estar en todas las reuniones, chequear que no se lleven materias. Mis dos hijas son abanderadas y mi hijo es un bocho. Hay que seguir estando encima como con cualquier hijo adolescente. No reniego ni un minuto de ser padre, porque lo elegí.

Como productor, ¿qué cosas te gustaría ver en la tele?
¡Que vuelva el humor! Hoy sólo está Capusotto. Muero por escuchar a Francella diciendo “A comerlaaa”. Faltan nuevos humoristas. Extraño eso de cuando hacia teatro: la risa instantánea, el contacto con el otro. El año que viene me encantaría volver a sentirlo.

Agredecimiento: Claudia Tartaro

 

¿Sentís que de tanto trabajar en conducción, dejaste un poco el trabajo actoral que tenías antes?

Me gusta mucho entrevistar, pero me encantaría hacer algo más con la música. Y no quiero perder el lado de la actuación. Una cosa que no logramos hacer este año La Cocina, fue hacer algún skecht. Estamos muy ocupados, pero me encantaría meter algo de sitcom en el programa. Es una picardía no poder hacerlo. Ya estaba la idea este año, pero siempre por una cosa o por otra no podíamos. Y tampoco queríamos que fuera una cagada. Así que esperamos hacerlo en el 2012.

____________________________________________________________________________________________

____________________________________________________________________________________________

____________________________________________________________________________________________

RUBRO: Música / ELEGIDO POR: ser el frontman de Massacre, la banda que editó uno de los mejores discos del año: Ringo

____________________________________________________________________________________________

El skater que ingresó al mundo del rock hace más de dos décadas, hoy descubre y analiza el éxito de Massacre. Un personaje de culto hecho a base de letras introspectivas, parodia escenográfica y mucha sinceridad. TXT. Antonella Orlando / PH. Laura Scavo

Sentís que Massacre alcanzó un nivel de masividad que desconocían? Aunque Mamut ya los había puesto en el candelero…
En el 2009, Mamut nos cambió la vida. Nos tuvimos que poner en la dinámica de las bandas profesionales, cosa que nunca fuimos. Antes teníamos un funcionamiento de underground. Empezamos a delegar, algo que me cuesta mucho. Esa dinámica nos gusta, pero asusta esa palabra: “éxito”.

¿Los asusta porque ahora deben mantener la calidad?
Exactamente. Antes tocábamos para un grupo fijo de personas que era espejo nuestro. Y el “Se vendieron, cambiaron”, no puedo decir que no me afecta. Si vas a ver una banda de culto, pretendés que estén las canciones que te gustan. No esperás el hitazo. No cambiamos nuestra esencia, pero sabemos que al entrar al mainstream tenemos la responsabilidad de, como dice Robbie Williams, “Let me entertain you” (risas). Pero con Mamut y Ringo nos da el cuero para tener temazos. Creo que somos lo suficientemente elásticos como para seguir siendo la banda de culto y ser aquella que suena en MTV.

¿Cuáles fueron los comentarios que no te esperabas con respecto a Ringo?
Me dijeron que soy cada vez mejor letrista. Está buenísimo, porque es algo que me propongo. Me interesa más ser un comunicador o un “decidor” que ser un Pavarotti. Gracias a este disco, grandes eminencias de la música me han dicho que tengo la mejor tercera persona del rock nacional. Y eso es mucho.

¿Por qué elegir al boxeador Ringo Bonnavena como personaje para disparar el disco? Alguien muy popular que tuvo un final tan trágico…
Estoy enamorándome cada vez más de Buenos Aires. Ringo es un poco de todo eso: somos hijos de tanos y gallegos, pero creemos que vinimos de París y tenemos mucho de facho y clasistas. Ringo nos representa a la perfección. Y estoy consciente de otro cambio, cuando éramos jóvenes buscábamos experiencias bien introspectivas, ahora buscamos pasarla bien. Si de chico me puse muy existencialista, la felicidad la fui pateando cada vez más lejos. El tipo que tiene las cosas simples es más feliz. Cuando vamos de gira, decimos: “Miralo a Carlitos, el chofer del micro: está mil veces más cerca de la alegría. Nosotros tenemos la felicidad en la loma del orto.”

¿Creés que perdiste tiempo de joven?
No, todo fue necesario. Pero desde hace tiempo digo que la falopa es una porquería, más aún con todo el tema del paco. Siempre fui completamente inseguro, me salía de mí mismo para observarme y eso fue una herramienta para no hacer boludeces. Tengo dos dedos de frente. Hay gente que no tiene eso y necesita referentes. Por eso, digo cosas positivas. Los que me quieren escuchar, bienvenidos. Y por suerte cada vez son más.

¿Te gustaría escribir un libro?
¿Sabés qué pensaba el otro día? Escribir un libro que se llame Memorias de un telonero (risas). Contar los secretos de las miles de bandas con las que tocamos. Decir quiénes son copados y quiénes unos guachos.

El Jorge Rial del rock…
¡Claro! O como esas prostitutas que se retiran y cuentan todo (risas). Contar cómo la última vez que tocaron los Red Hot Chili Peppers, pusieron todo en su escenario bien a lo yankee marine para lucirse y nos dejaron un espacio “así” de chiquito, con dos lamparitas (risas). Bien colonia quedamos. No deben saber si somos latinos o árabes.

Sos muy fan de Patti Smith. ¿Qué otras cosas te gustan?
Tengo algo antievolución, una pasión por los discos, libros, juguetes y films antiguos. Soy consumidor de antigüedades. Aunque antes compraba tesoros a precio de basura. Ahora los compro a precio de tesoros (risas) y hay expertos de antigüedades (pone voz nasal). El otro día vino un chabón en una feria y me dijo: “Tengo una rareza para vos: el single de La Isla Bonita de Madonna.” ¡Ay qué rareza! (risas). Lo mismo que la gastronomía: antes era ir a morfar, ahora es ir a lugares gourmet.

¿Seguís haciendo dieta?
Sí, pero tengo muchas ansiedades. La cerveza y el catering son mis enemigos. Pero así como trato de cumplirles a los críticos, trato de cumplirle a mi dietólogo. Ya instalé el personaje del gordo rockero con calzas. Como dijo mi terapeuta: antes era el mamut y ahora estoy intentando ser Ringo. Del elefante pesado al atleta con los guantes de box.

¿ Y qué va a pasar con el personaje si adelgazás?
Soy anticliché del rock boludo. Me siento como Michael Moore: un yankee antiyankee. El instrumento que yo utilizo es la parodia, el ridiculizar. Quiero al rock, pero trato de caricaturizar a la publicidad que se hace de él. Vivo parodiando el marketing.

Y tu inseguridad, ¿se va a cortar en algún momento?

El relax está empezando ahora. Quiero escribir cosas tan fantásticas como Dylan o el Indio Solari. El rock nacional repite mucho fórmula. Nosotros siempre nos arriesgamos. Por eso no tuvimos éxito durante tantos años. Desde el 2009 los periodistas esperaron a ver qué pasaba. Y Ringo fue la revalidación del título, el campeón que se sostuvo.

Agradecimiento: Leonel Belotti / Simón Leguiza / Nicolás Tavella

 

Decís que se te generó una legión de adversarios en la compra de antigüedades. Obviamente, porque están más dispuestos que vos a pagar…

Sí, pero tengo un lema para esos boludos que me vieron coleccionar a mi primero y ahora deciden copiarse: “El que no sabe lo que busca, no entiende lo que encuentra” (risas). Recuerdo que en los 90´ vino un aluvión de ropa usada. Yo iba a las ferias y compraba las levis de corderoy que me salían dos sope. Ahora, tengo sponsors de ropa por todos lados, pero sin embargo sigo yendo a las ferias para comprarme aquellas cosas que me gustan por pocos mangos. Como las remeras tan usadas y viejas que están ya grises. Me doy cuenta que tengo una vocación de croto.

 

¿Qué opinás de la nueva camada de skaters que hay por la calle?

Me encanta. Siempre fui impulsar de esa cultura. Además, es una alternativa a no estar chupando una birra en la esquina. Te permite salir a la vida y dejar lo virtual. Apagar la compu y hacer algo con tu cuerpo de verdad. ¡Encontrarte con gente!


____________________________________________________________________________________________

____________________________________________________________________________________________

____________________________________________________________________________________________

RUBRO: Actuación / ELEGIDA POR: ser la Primera Dama del stand-up y haber publicado su primer libro.

____________________________________________________________________________________________

Realiza su unipersonal Cosa de minas y forma parte de AM. Publicó su primer libro Entregada al ridículo, una especie de diario íntimo en clave stand-up. Y además, anunció que será mamá en el 2012. Una mujer muy ocupada que siempre tiene tiempo para reír. TXT. Antonella Orlando / PH. Julieta Croce

¿Cómo te sentís haciendo stand-up?
Este año me tiré al vacío. Antes estaba muy pendiente del guión. Aprendí a divertirme con lo que pasa en la función, aunque soy bastante exigente. Es muy frustrante cuando la gente no se ríe, pero es culpa del humorista. Ahora, trato de hablar más de cómo los hombres nos hinchan las bolas y hablar mejor de nosotras, sin ser feminista, evitando el drama y saliendo del papel de víctima.

Hoy ellos se divierten escuchando la óptima femenina. ¿Sentís ese cambio?
Antes me importaba más qué opinaban los hombres. Están los que no les gusta que hablemos de pedos. Pero si contamos sinceramente las cosas que nos pasan, el hombre se divierte. Ellos interactúan de manera más simple. Le dicen a un amigo: “¿Me prestás el auto? Listo, chau.” Y yo diría: “Te agradezco, lo necesito. Después te hago un regalo”…y bla bla. Nos hacemos un mundo y perdemos mucha energía. Pero somos más solidarias. Una amiga se pone a llorar y ya estás llorando también. Cuando hago mi unipersonal los hombres me dicen: “¡Qué suerte! Pensaba que la única loca era mi mujer” (risas).

¿Te sirvió el stand-up para ver las cosas de manera distinta?
Sufro un montón también, no es que me estoy cagando de risa todo el día. Pero tengo la capacidad de correrme rápido y el humor me ayuda mucho. Hasta cuando me pongo loca por cosas simples…Microcentro, hora pico, apurada y la gente que no se mueve y camina lento (expresión de desesperación). Después digo: “Dalia, estás loca”. Cuando me peleo con mi marido (Sebastián Wainraich) en el momento lo odio, pero después el enojo lo convierto. Si hacés stand up, en la vida cotidiana no parás en las 24hs. Siempre tenés la cabeza carburando, pensando cómo incorporar eso que vivís.

¿Con qué llorás?
Soy muy llorona, ojo. Me emocionan los chicos, los vínculos con sus padres o una pareja que tiene muchos años de casada. Me invitás al cumpleaños de tu primita, no la conozco, pero veo un video que hizo la familia y lloro. Soy muy boba. Soy de esas que están con sus hijos y gritan: “Tirame besos grandes”.

¿Cómo surgió la idea de tu libro, Entregada al ridículo?
Siempre fui de escribir. La típica mina que tiene 100 archivos en la compu. Pero era imposible que publicara algo. En el 2007 había dejado una idea redactada por ahí. Y a fines del año pasado, la editorial me mandó un mail preguntándome si quería escribir algo. Era medio complicado, porque pensé que era una cosa media ladri: aprovechar que estoy en todos lados y escribir un libro. Pero me lo tomé en serio, le dediqué tiempo y me gustó mucho. Es muy honesto y personal. No tengo problema de ponerme en el papel de ridícula y contar mis cosas. Mi idea era que tuviera humor, pero también contenido. Que por momentos pueda decir cosas sin chiste. Pero después me corrí y terminó siendo todo humor. Le saqué toda la solemnidad a lo poco solemne que ya era. Y creo que por eso, puede gustar mucho.

¿En el colegio eras graciosa?

Era de ponerme muy en ridículo, pero jamás pensé que eso podía ser un laburo. Tanto mis viejos como mi hermano son académicos, estudiaron en la UBA. Haber conocido a Sebastián fue revelador. Ya me gustaba el género, a pesar que había muy poco en Buenos Aires. No sé…si no hubiera estado en ese grupo de amigos, capaz no podría haber imaginado que daba para hacer esto. Aunque, sinceramente sabía que algo no funcionaba: pasé por varias carreras y las dejaba. No tenía la vocación. La primera vez que lo sentí, fue cuando estudié Locución. Llovía a cántaros e iba igual a cursar.

 

Siempre contás que amás ser madre y estar en familia. Hoy, ¿qué significa la maternidad para vos?

Tener hijos hace que todo lo demás te importe muchísimo menos. Como buena mina, siempre estaba pensando, todo el tiempo, si alguien estaba hablando mal de mí. Tenemos esa paranoia en nosotras. Y ahora es distinto: me quedo con mi hija Kiara y todo me chupa un huevo. No me importa lo que piensen de mí. Me parece que ahí es cuando comenzás a amigarte con vos misma y mirás las cosas desde otra perspectiva…Ay, ¡esto es terapia! (risas)

 

Tanto vos como Sebastián (Wainraich) trabajan de lo mismo, ¿cómo viven eso?

Aprendo un montón de mi marido. Veo cómo se toma los laburos y nunca tiene miedo. Este es un trabajo en el cual tenés que salir y tener mucho huevo, porque si te achicás te hacen mierda. Igual por más que sepa esto, cada tanto me pasa que hay alguna función donde algo me sale mal. Uno sigue aprendiendo. Me gusta mucho experimentar. Y a medida que pasa el tiempo, me doy cuenta que no me quiero parecer a nadie ni en pedo. Me parece muy berreta querer parecerte. Valoro el trabajo de otros del stand-up, pero no tengo referentes. No tengo un parámetro a seguir y siento mucha libertad.

____________________________________________________________________________________________

____________________________________________________________________________________________

____________________________________________________________________________________________

RUBRO: Gastronomía / ELEGIDO POR: ser el referente nacional en Pastelería y autor del libro más tentador del año: Chocolate.

____________________________________________________________________________________________

¿Cómo describirías Chocolate para aquellos que aún no lo leyeron?
El libro tiene una línea de tiempo para entender de dónde viene este sabor misterioso, que es ideal para la pastelería ya que permite hacer de todo. Además, se lo explica como elemento, porque químicamente es muy complejo. Dentro encontrarán recetas de cookies, bombones, tartas. Lo puede leer tanto un estudiante, un aficionado o un ama de casa. Y es muy tentador…

¿Observás un aumento del interés por la pastelería?
Sí. Antes en un restaurante el mismo que hacía las ensaladas, sacaba los postres. Luego se importó contar con alguien que sepa de pastelería. También ayudaron los programas exclusivos en televisión y la vuelta de las pastelerías boutique. Y Argentina se está acoplando a eso. NY es el faro: las imágenes de Magnolia Bakery en Sex and The City.

¿Cómo describirías al pastelero?
Alguien con mucha paciencia. Lo opuesto a la adolescencia (risas). La cocina es más dinámica, vas de sartén en sartén probando. En pastelería, previamente tenés que pesar correctamente todos los ingredientes que vas a usar. En la etapa de estudio parece lentísimo, pero luego es maravilloso. Y tenés un stress igual o mayor que el de la cocina.

Cómo contarías tus primeros contactos con la gastronomía…
Nací en Esperanza, Santa Fe, un pueblo de inmigrantes franceses, suizos, alemanes y austríacos. En las casas se cocinaba mucho y así como comías la bagna cauda, también el chucrut. Ayudaba a una amiga de mi mamá…porque a mi mamá no le gustaba que la ayudaran (risas). Esta señora tenía su balanza y el libro de Doña Petrona. Y me gustó. Pero sabíamos que había que ir a la universidad. Elegí geología, porque pensé que iba a combinar la ciencia con viajar. Pero empecé y me di cuenta que lo mío estaba en las exactas  y me anoté en geoquímica…para estar dentro de un laboratorio (risas).

¿Cómo volviste a la gastronomía y te decidiste por la pastelería?
Un domingo, leí que Francis Malmann iba a dar una clase en su restaurante. Jamás podría haber cenado ahí, pero si podía pagarme la clase (risas). Me inscribí y después seguí con Alicia Berger. Te contaba historias y viajabas con las recetas, que es lo que intento transmitir. Luego, hice cursos de cocina nacional e internacional y cuando se instaló el Hyatt, entré como traductor del chef pastelero que era francés. La pastelería era la continuación del laboratorio…la precisión, la medición, pero glamoroso. Mantuve un año y medio el laboratorio a la mañana y el hotel a la tarde/noche.

Uniformes distintos, aunque siempre vestido de blanco…
¡Claro! Aunque yo era muy estructurado, el ambiente de la ciencia era descorazonador y no me costó mucho decidirme. El Hyatt fue mi vidriera al mundo. Siempre amé la docencia, antes daba clases de química inorgánica en la universidad. Y en el IAG estoy hace 12 años y al principio, daba pastelería como si tuviera la tabla periódica.

¿Cuáles fueron las primeras recetas que te salieron bien y mal?
Mal…las medialunas. ¡Sigo intentando que me queden perfectas! (risas) Y lo primero que me salió perfecto, como buen alemanote, fue la tarta de manzana.

Un programa que te gustaría hacer…
Algo sobre viajes, porque conocí casi todo el mundo. Por ejemplo, rastrear las influencias europeas en las provincias argentinas. Soy un buen agente de viajes, me encanta. Pero el canal me ve muy estructurado para contar las cosas de manera divertida y les gusta mi figura de blanco detrás de la cocina.

Errores más comunes en los estudiantes de pastelería…
Quieren hacer pastelería de vanguardia cuando aún no saben el ABC, por ejemplo, cómo hacer una crema inglesa. Es como los estudiantes de indumentaria que quieren hacer prendas exóticas, pero no pueden confeccionar un trajecito Chanel. Además, vienen menos preparados de las casas porque las dietas cambiaron, las mujeres no cocinan tanto y disminuyeron la cantidad de sabores probados.

Cuando trabajabas como geoquímico tuviste que hacer estudios en zonas muy extremas. ¿Cuál fue el campamento más complicado?
Hice un estudio de boratos en el Salar del Hombre Muerto, en Catamarca…ya el nombre era sugestivo (risas). Estuve un mes completamente solo a 3 mil metros de altura, con una radiación terrible, todo cubierto de pañuelos. Me comunicaba por radio nada más. Fue una experiencia rarísima.

¿Te gusta cocinar para tus amigos?
Sí, me encanta. Me gusta mucho recibir gente, pero no soy espontáneo: si vienen ocho personas vienen ocho, ni diez ni siete. ¡Personalidad de pastelero! Pero cocino más salado, porque es descontracturante y además, ensucio menos. En casa hago pocas cosas dulces, porque jamás las puedo hacer fáciles (risas).

Tu último día en la tierra, ¿qué elegirías de postre y de bebida?
Un strudel de manzana con una copa de champagne rosado.

 

 

¡Qué dirán tus alumnos de Química Inorgánica cuando prenden El Gourmet y te ven!

(Risas) ¡Claro, terrible! Pero ojo, que me he topado con muchos alumnos de química, estudiando acá. Eso es muy gracioso. Antes a muchos estudiantes de gastronomía y pastelería les costaba iniciar su carrera. Porque la aceptación a nivel mental de uno, también pasa por la aceptación a nivel general. La gastronomía ya es un tema central de las conversaciones en cualquier ambiente. Eso es algo muy notable. Hasta los chef crean favoritismos. ¡Hasta en la propaganda de Despegar está Donato! Era algo inimaginable en otros momentos.

 

¿Sos tan ordenado en tu casa como parece en la tele?

La cocina solamente, porque tengo infinidad de cacharritos, porquerías que sólo yo sé para qué se usan. El resto de los espacios de mi casa no se acoplan al orden. En el living, podés encontrar un diario de 1990 con un suplemento de Turismo…que seguramente voy a leer algún día (risas).

____________________________________________________________________________________________

____________________________________________________________________________________________

____________________________________________________________________________________________

RUBRO: Periodismo / ELEGIDA POR: ser la Directora Editorial de la edición argentina de Harper´s Bazaar, una de las publicaciones de moda más prestigiosas internacionalmente

____________________________________________________________________________________________

La prestigiosa periodista se encuentra a cargo de la edición nacional de Harper´s Bazaar, célebre publicación que cumple 145 años a nivel internacional. Además, es docente y directora de la galería Dabbah Torrejón. Una mujer cuya trayectoria sigue avanzando gracias a una mezcla de pasión y racionalidad.TXT. Antonella Orlando / PH. Gentileza Harper´s Bazaar

Lanzarte como Directora Editorial de Harper´s Bazaar debe haber sido un reto.¿Cómo lo experimentaste?
Concibo la vida como un aprendizaje. Y dentro de la construcción individual existen las redes colectivas y el conocimiento como un vector. Cada experiencia profesional contó en su momento con la pasión como gran motivo. Ningún trabajo es un ejercicio individual, sino coral. Al 2011 llegamos después de mucha reflexión y con un equipo sólido.

¿Sentiste miedo en la primera edición?
Los medios de comunicación ejercidos por periodistas tienen una ventaja: hay una formación al respecto. Uno está capacitado para aceptar un reto. El equipo de Bazaar no es miedoso. Es profesional y respetuoso. Al lector le llevará un tiempo poder decretar si este medio es interesante o no. Para esto trabajamos. Y eso depende no solamente de la calidad del medio, sino también del contexto cultural y la situación socioeconómica que atraviesa un país.

Uno de los objetivos de Bazaar es dar cuenta de los nuevos talentos nacionales en Diseño de Indumentaria. ¿Qué repercusiones tuvo este trabajo?
Partimos de algo esencial: el término “el interior” nos molesta. Bazaar es una revista de difusión nacional y nos ocupa el país. Hemos recorrido muchas provincias y nos vinculamos con profesionales y estudiantes que ya están en las páginas. Hay carreras de grado que se dictan con excelencia en las provincias: Diseño de Indumentaria, Gráfico, Comunicación, Artes Visuales. No es imprescindible mudarse a la Capital para responder acerca de la identidad.

¿Cómo ves a los estudiantes?
Tienen una visión de la moda como lenguaje, que es muy interesante. No creo que sea frívola. La comunicación es un puente: venimos a establecer vínculos para que esas voluntades jóvenes puedan hacerse visibles. Y nos gustaría que todos ellos tengan trabajo.

¿Qué opinás sobre el terreno que podría generar la nueva Ley de Servicios Audiovisuales?
Me olvido de que soy Directora de un medio. Antes, soy Ana Torrejón, periodista. Y como periodista, estoy a favor de la ley. Considero importante que todas las comunidades puedan crear sus medios de comunicación. Hacen falta contenidos que hablen de lo nuestro.

La moda es una forma de hablar. Nuestra moda, ¿de qué habla?
De particularidades. En algunas regiones, será un modo más artístico por la utilización de las  paletas de colores. En otras, hablará en función de cómo se utilizan las materias primas o de  las distintas identidades sexuales. Hay que armar un relato acerca de la moda. Investigaciones y tesis de grado han hecho aportes, pero no se socializan. Se han editado pocos libros de moda argentina. Si no se socializa el conocimiento, seguirá formando parte de la élite.

¿A partir de qué definición de moda trabaja Harper´s Bazaar?
Manera de vestir colectiva.

¿Tanto para el barrio periférico como para Palermo Soho?
Absolutamente. Es una construcción sociocultural, un lenguaje que hablamos todos. Cuando estás parada en la vida, tu posición siempre es estético-ideológica. Me hace feliz trabajar a partir de esa definición. Y mi interés no es ser ni ligera ni clasista. Nunca lo sería. En el caso de Bazaar, elegimos hacer un diálogo entre la moda y la cultura. Y hay una frecuencia altibaja: funcionan tanto las calles como las pasarelas.

Se te conoce por tu profesionalismo y dedicación. ¿Desarrollaste esta personalidad de muy joven?
Mi abuelo trabajó hasta los 97 años. Toda mi familia fue trabajadora. Somos de la meseta Patagónica; una zona maravillosa, pero donde nada es dado mágicamente en abundancia. A los 14 años decidí ser autosuficiente. No entiendo mi vida sin trabajar. Y no tiene que ver con las especulación, ni con tener más bienes. Tiene que ver con crear nuevas condiciones de conocimiento. Es un proceso donde buscás ser una persona más libre.

¿Te sentís una referente?
No, para nada. Me siento sólida en términos de lo que quiero para mi vida, pero no puedo vivir sin los demás. Formo parte de un grupo de amigas, que todas han sido absolutamente inspiradoras. De una generación golpeada y de una historia de la cual estoy orgullosa. Y mujeres referentes he tenido muchas...

¿Cuáles?
Simone de Beauvoir, Alicia Moreau de Justo. Las mujeres luchadoras en disciplinas sociales. Esfuerzo es una mamá que a la madrugada se despierta para darle de comer a sus hijos. Esfuerzo hacen las maestras rurales y las médicas. Argentina está llena de mujeres referentes, que viven con plenitud, que charlan con sus hijos, que lavan los platos, que son hermosas, y que tienen fantasías. Hay que salir a mirar. Yo no soy un referente, soy una de esas mujeres.

Si tuvieras que elegir el mejor número de tu publicación, ¿podrías?
No. El medio es una construcción colectiva, que también se retroalimenta del imaginario de sus lectores. Todo el tiempo hay un trabajo de doble vuelta. Por eso, el mejor número siempre es el próximo.

____________________________________________________________________________________________

____________________________________________________________________________________________

____________________________________________________________________________________________

RUBRO: Modelaje / ELEGIDA POR: no ser sólo una cara bonita. Expuso sus muestra fotográfica People en Buenos Aires Photo y Nubes en Espacio Arte de Aeroparque.

____________________________________________________________________________________________

La exitosa modelo, imagen de Caro Cuore, iluminó campañas de Yves Saint Laurent, Dior y trabajó por todo el mundo. Este año, se paró del otro lado de la cámara. Qué significa el arte y cómo experimenta el ser fotógrafa.
TXT. Antonella Orlando / ph. Laura Scavo

¿Qué cosas nuevas descubriste en vos?
Siento que fue un año súper productivo y novedoso. Abrí un montón de sentidos que estaban dormidos. Fue liberación total y pensé: “Ok, hay cosas para mostrar. Hay gente que le puede gustar lo que hago”. A veces ni siquiera pensando eso, sino solamente sintiéndome impulsada por el deseo de contar algo. Nuestro paso por el mundo no es que nadie lo ve.

¿Y cuál fue el catalizador?
Leí el libro de Patti Smith, Éramos unos niños. Hablaba sobre la post-guerra: la gente muriéndose y cómo los artistas necesitaban dejar algo en el mundo…aunque sea para sus familiares. Ahí empecé a considerar la cámara como un medio para captar la belleza y volví a escribr, algo que no hacía desde los 18 años.

¿Qué características tienen tus fotos?
Muestro algo más. Al trabajar como modelo, sé que en la fotografía de moda se capta un momento, pero pasaron muchas cosas antes y después. Por eso intervengo mis fotos. Creo que ese es mi plus. Intento que la muestra tenga un bajo fondo personal bien armado.

¿Cómo viviste las primeras muestras?
En las muestras, cuando veía a las personas pararse frente a las fotos, me sentía muy bien, porque es muy fuerte mostrar una parte de uno. Este año me di cuenta que afronto las cosas con mucha adrenalina, como si fuera la previa de una montaña rusa. Cuando estoy en la cola tengo miedo, pero me subo y quiero subir otra vez. Creo que mi ansiedad está muy relacionada con que soy sietemesina… ¡quería salir antes de la cuenta! (risas)

¿Qué fotógrafos te gustan?
Annie Leibovitz es muy grosa. Y me gusta Richard Avedon. Me siento atraída a los fotógrafos de la moda, por toda su estética.

Seguís siendo modelo, pero conocés el otro lado, ¿Sentís que ahora te conectás más con los fotógrafos?
Totalmente. Lo más importante es la energía que fluye cuando estás sacándole una foto a otro y que ambos junten fuerzas para lograr el trabajo. Me siento más aliada a los fotógrafos que buscan eso, porque ahí está la clave para que todos la pasen bien. Ahora entiendo muchisimo más su trabajo. Hay que intentar liberarse de todos los prejuicios…dejar de pensar en la ropa que tenés puesta o cómo estás maquillada.

Necesitás adrenalina, pero sos de perfil bajo. ¿Cómo te manejás con aquellos que tienen una energía más alta?
¡Me encantaría ser así! Pero con mi personalidad jamás podría; soy solitaria y me cuelgo por momentos. La energía alta mientras sea con buena onda, es contagiosa. Y no creo en el snobismo…esa gente que está allá arriba y se piensa que es demasiado. Si no tenés simpleza, en algún momento te caés.

Un trabajo que te salió muy mal…
Una campaña de Yves Saint Laurent que fue terrible. Tenía 18 años, viajé a París, llegué al hotel y estaba tan aburrida que empecé a depilarme las cejas. Chicas: ¡no se depilen las cejas ustedes! (risas) Llego a la sesión que era para un tipo de rímel, el fotógrafo se acerca y me mira las cejas. Me preguntó si me había depilado y le dije que no (risas). Se dio media vuelta, se fue y las fotos no las hice. Aprendí…me salió un poco caro.

Luego de tantos años de idas y venidas entre Argentina y Europa, finalmente hiciste base acá…
Sí, totalmente. Me encanta Buenos Aires . Y hace 6 años que estoy en pareja (con Andy Kusnetzoff) asi que de a poco me fui quedando, porque extraño y necesito estar acá. Pero me inspiro viajando y saco fotos en ese estado. Este es el lugar de tranquilidad para poder armar lo que hago en mis viajes.

¿Pensás en la maternidad?
Sí, los dos somos muy familieros y las ganas siempre están. Creo que evolucionás cuando sos madre. La vida te empieza a pasar por otro lado. Tengo muchos sobrinos: este año fue un baby boom y la nueva generación que viene parece que es tremenda, re adelantada. ¡¿Qué harán con nosotros?! (risas)


Este año hiciste un viaje solidario al Chaco, ¿cómo lo viviste?
Fue muy importante el tiempo que pasé con los indígenas Qom fue gracias al proyecto Voces, de Patricia Sosa. Están híper marginados y sus lazos comunitarios muy débiles. Somos responsables de recuperar nuestro origen. Estamos muy desconectados con el mundo y debemos agradecer lo que tenemos. Y lo digo yo que vivo de la moda, más allá de que no me considero frívola o consumista, se que trabajo con mi imagen. Es una contradicción que me generó un freaky adentro. La idea es hacer más viajes así y estoy escribiendo todas las historias. Les di cámaras a los chicos, para que ellos nos cuenten qué sienten. Además, están armando sus propios cajones peruanos y los están vendiendo.

Te dan la mejor cámara y la posibilidad de fotografiar un lugar, ¿cuál elegís?
¡Muero por conocer la India! Es un lugar muy raro y especial, porque mucha gente está bajo la línea de pobreza, pero tiene una entereza espiritual terrible. Hay que estudiarlo y estar equilibrada. Todavía no encontré el momento, porque no sería un viaje de paso, sino un lugar para quedarse un tiempo.

Styling: Emi Milesci / Make up: Sol carreras para estudio novillo con productos yves saint laurent / Pelo: juan manuel cativa para mala peluqueria con productos pantene / Asist PH: Simón leguiza

 

Recuerdos que tengas de un trabajo que salió muy bien…

Mi primera etapa en París fue muy fuerte. El principio de mi carrera fue algo que no planifiqué y de repente, me enfrentaba a situaciones que me hacían querer volver a escuchar el timbre del colegio. Un recuerdo del cual salí airosa, fue mi primera campaña para Dior. Llegué al estudio y no sabía que iba a realizar fotos para la marca. No entendía una palabra de francés y me hacían tener un hilo con dos manos. Estaba hacía seis horas así y empecé a moverme. El fotógrafo me gritaba. Entonces no pude aguantar: me largué a llorar mal ¡y ahí fue peor! (risas). Nos pusimos a charlar, me tranquilicé, me explicó y las fotos salieron perfectas. Después, formé una excelente relación con él a través de los años. Las cinco campañas que hice para Dior después, las ligué gracias a ese llanto (risas).

 

¿Te gustaría estar detrás de una publicación de moda?

En un futuro, a full. Me encantaría. Pero primero necesito encontrar qué tengo para aportarle yo al fashion. Por ahora, lo que le tengo que aportar soy yo misma como modelo (risas). Creo que en el fashion están más pendientes de lo que podés hacer como fotógrafo…y seguramente estarían pensando: “Y bueno…esta que era modelo, ¿qué va a hacer?”

____________________________________________________________________________________________

____________________________________________________________________________________________

____________________________________________________________________________________________

RUBRO: Periodismo ELEGIDO POR: ser el periodista deportivo que supo evolucionar y consagrarse como una de las figuras de la tele.

____________________________________________________________________________________________

Es la cara de Diario de Medianoche y el conductor estrella de Pura Química. Con un estilo divertido, pero sin caer en lo banal, invita a los televidentes a sumarse a su buena onda. TXT. Antonella Orlando / PH. Julieta Croce

¿Cómo fuiste creciendo como conductor?
Hago lo que me gusta y no tengo presiones de ningún tipo. Considerando los medios argentinos, eso es mucho. Me encanta hacer Pura Química y me da placer ver como los entrevistados tienen ganas de venir. Además, disfruto con mis compañeros y eso traspasa la cámara. Por otro lado, volví a la radio con Dándole la vuelta. Es un medio muy lindo, pero estoy loco por el trajín diario y medio limado. Con Diario de Medianoche acabo de completar el tercer año. Jamás me imaginé conduciendo un noticiero. Y trato de hacerlo con mi estilo.

Muchos esperan Diario de Medianoche para informarse, pero también por tu conducción. ¿Te transmiten esto?
Sí, y eso está muy bueno. Me gusta llegarle a la gente y un noticiero tiene un grado de dificultad, porque a nadie le gusta ver las cosas horribles que pasan. Pero mi misión es que estés informado, intentando a su vez que sea un programa entretenido. No que te cagues de la risa, sino que no cambies de canal. No haría cualquier cosa para tener rating, pero le vamos buscando la vuelta: el video en Internet, la música de los viernes. Muchos chicos que no veían noticieros antes, se fueron acercando. Tuve muchas críticas obviamente. Me han dicho que soy un payaso, porque el noticiero no es lugar para la diversión. Respeto lo que me dicen, pero que no me vean. Disfruto lo que hago y otras personas también…si no pasara eso, me hubieran pegado una patada hace mucho.

¿Experimentaste mala onda de personas del periodismo deportivo? Esa pregunta de “¿Hacia dónde te fuiste?”...
Mala onda en mi cara, por ahora nadie. Ahora bien, que lo pueden pensar y están en todo su derecho, seguro. Si querés destacarte, siempre corrés algún riesgo. Pero no es una cuestión de tipo petulante: quiero hacer algo por lo cual la gente me reconozca. Te podés quedar en la comodidad haciendo las cosas que sabés que funcionan y sin arriesgar. Pero no estaría conforme.

Pensando en el futuro, ¿qué proyectos te gustaría hacer?
Me ofrecieron varios programas, pero hay que tener cuidado con las decisiones. Construir una carrera tiene pasos más cortos y existe la tentación del dinero y de ser el protagonista. Lo que me encantaría hacer, y estoy en tratativas con TELEFE, es un programa los sábados por la noche, con el espíritu de Pura Química: entrevistas, actualidad, música y juegos.

¿Ya sabías que podías conseguir el  feedback que tenés con la gente?
No, se fue construyendo de a poco. Tenía claras pocas cosas: me gustaban los medios y el deporte. Todo lo demás se fue dando. No me puse como objetivo copiar a un conductor, por más que inconscientemente les vas quitando elementos a los que te gustan. Traté de tener un estilo propio, descontracturado y simpático, porque me gusta ser así en mi vida cotidiana. No hago un personaje en la tele. Y creo que eso me da credibilidad, más allá de que uno pueda ser más o menos serio.

¿Viste un aumento de la diversidad del público de Pura Química?
Sí, totalmente. Es un programa diferente y desde el inicio hicimos una apuesta. Por suerte, se fue generando eso que queríamos con el título... medio pretencioso. ¡Si la pura química no se hubiera dado, hubiéramos quedado muy mal! (risas)

¿A quiénes te gustaría entrevistar que aún no pasaron por el programa?
Estamos tratando de cerrar el año con Charly García. Diego (Maradona) va a venir en algún momento. Me gustaría tener a Pergolini y Tinelli. Hay buena onda, hablé con ellos y les gusta el programa. Creo que insistiendo los vamos a tener. Messi es otro. Sus hermanos son fanáticos de Pura Química y siempre me dicen que cuando tenga tiempo va a venir.

Retomando el tema de las críticas, pero ahora desde tu perspectiva: ¿qué cosas le faltan a tu conducción?
¡Muchas! Estoy en un momento muy bueno, pero tengo que dar un salto de calidad, hacer un programa más amplio. Ahí me voy a sentir realizado. Quiero ser mejor cada año. El día que no suceda eso, algo va a estar fallando.

Reunión con amigos y un partido de fútbol... ¿cómo sos?
Mucho más apasionado que en el trabajo. En la vida podés decir lo que quieras, ¡si no te escucha nadie! Insulto, puteo. Pero, la responsabilidad que conlleva estar en un medio y hablarle a la gent

Ir arriba
PANTALLA
COMPLETA
60
CHINA SUAREZ

multimedia

encuesta

¿Dónde conociste a tus más amigos?

Otros
0 %
En el trabajo
0 %
En la facultad
50 %
En el secundario
50 %
En el primario
0 %
Ingrese para votar!

agenda

30/11/-0001 - TEATRO
Tetralogía
30/01/2010 - TEATRO
Godetia
26/02/2010 - RECITALES
Divididos
1/05/2010 - TEATRO
Bad time Good face
1/05/2010 - TEATRO
Los últimos cinco años