
Durante seis años, aprendió el oficio al lado de Francis Mallmann, y ahí entendió que la alimentación determina el estado de ánimo, la energía y la salud de las personas. Desembarcó en la señal El Gourmet.com para transmitir toda su filosofía gastronómica a través de “Naturalmente Juliana” y junto a dos socias fundó C.O.C.I.N.A (Cómo organizar con inspiración nuestra alimentación).
¿Qué le falta a la comida sana para ser masiva?
El marketing de lo saludable no está bien desarrollado. Lo sano en Argentina estuvo tildado de feo, sin colores ni opciones frescas. La gente piensa que la comida sana es como la milanesa de soja: oscura, marrón o desabrida. Hay que darle tiempo otra imagen.
¿Ésa es tu misión?
Quiero que la gente vea la comida saludable como algo para tratarse bien, porque como uno se alimenta es como se trata a sí mismo. Mi idea es transmitir armonía en general y la comida tiene mucho que ver con ese concepto
¿Qué transmite, entonces, un plato de comida?
Creo que se demuestra mucho cocinando. Se nota en seguida la energía que le pusiste. Una comida puede servir para impresionar, seducir y agradecer. Y también se puede ver el enojo o el desinterés. Todo se traslada a la comida.
¿Qué productos no pueden faltar en una cocina?
Siempre debés tener aceite de oliva, cereales o legumbres, carnes, quesos, frutas y verduras, arroz, huevos y chau. Con eso podés hacer maravillas. Es muy fácil pedir delivery pero yo recomiendo prepararse algo. No creo que todo el mundo deba cocinar perfecto, pero sí tener un conocimiento o interés porque la cocina es algo cultural.
¿Por qué se dio, en la última década, un mayor interés de la gente por lo gastronómico?
Sí, como que se puso de moda. Supongo que, en medio de tantas crisis, comer se valorizó como un momento de placer, de hacer un parate y disfrutar. Y cada vez son menos los momentos de disfrute. Mucha gente dice que ve El Gourmet, aunque después no hada ninguna receta, porque lo desconecta de los dramas cotidianos.
Desde afuera el mundo gastronómico se ve muy cool, ¿es tan así?
Ahora no tanto, pero hubo épocas de mucho chusmerío en el mundito de los cocineros. Hoy por suerte hay mejor onda y respeto. Pero se sigue criticando mucho, y yo prefiero otra cosa. Soy muy amante del silencio.
Txt| Andra Sitt
