BOCA: La comisión oficializó que su objetivo es qu el virrey se haga cargo del equipo y para eso lanzaron un nuevo plan

El final del ciclo de un Carlos, Ischia, aunque sea en forma más que desprolija, ya se definió. Ahora la obsesión de la dirigencia de Boca es convencer al otro Carlos, Bianchi, para que sea el técnico de Boca a partir del 30 de junio. ¿Aceptará el Virrey romper la cláusula que él mismo exigió incluir cuando firmó su contrato como manager de Boca, una condición que le impide ser el entrenador posterior a Ischia? Se sabe que Bianchi no cambia posturas con facilidad. Al contrario. Sin embargo, Boca no se rinde. Jorge Ameal elabora una estrategia de seducción y espera contar con la complicidad de la familia de Bianchi y hasta del mismo Ischia.
Anoche, en reunión de Comisión Directiva, se resolvió por unanimidad facultar hasta el 11 de junio al presidente Ameal, al nuevo secretario general Rómulo Zemborain (es muy cercano a Ameal y reemplazó al macrista Oscar Vicente) y al tesorero Daniel Angelici para charlar con Bianchi "a los efectos de buscar el mejor futuro para el club".
Aunque en ese texto no se lo agregó, la dirigencia cree que lo mejor es Bianchi. Y si el Virrey dice que no buscarán una segunda alternativa: suenan Alfio Basile (es el que más seduce después de Bianchi, pero no aceptaría cobrar 400.000 dólares, que sería el tope para un entrenador que no sea el actual manager), Gustavo Alfaro (no tiene consenso en la dirigencia) y Blas Giunta.
Hoy igual sólo piensan en Bianchi. No solamente por lo deportivo, sino también por lo económico: con él sentado en el banco de suplentes entonces sí tendría mayor sentido ese súper contrato de 1.700.000 dólares limpios que arregló con Boca.
Por un lado, la minicomisión diálogará directamente con el Virrey. Pero como saben de su intransigencia intentarán convencerlo por otros dos caminos. Una vía es la familia de Bianchi: su esposa Margarita y su hijo Mauro.
La otra ruta es Ischia. ¿Cómo jugaría el DT que aún debe dirigir a Boca en cuatro partidos, antes de cerrar su ciclo de un año y medio en el club? Creen los dirigentes que el Virrey podría aceptar romper la cláusula contractual si Ischia públicamente dice que su mejor reemplazante sería Bianchi y que no le molesta ser sustituido por quien fue su jefe durante tanto tiempo. ¿Dará ese paso Ischia? Los dirigentes no lo descartan y esperan que lo haga como una muestra de agradecimiento por este pacto de rescisión con condiciones muy favorables para el actual DT de Boca. Sin embargo, hoy por hoy Ischia sigue muy molesto. ¿Por qué? Porque Ameal, el domingo, al anunciar el acuerdo en un momento se confundió y en lugar de utilizar la palabra "rescisión" aplicó la que a Ischia de ningún modo acepta: "renuncia".
Por ahora Ischia se mantiene en silencio. ¿Hablará esta semana? ¿O dirá el domingo? Por lo pronto está callado y ayer, en el retorno a las prácticas, lo notaron golpeado.
La estrategia para seducir a Bianchi se reforzaría el domingo, ante San Martín de Tucumán: en la Bombonera se esperan banderas y cánticos pidiendo el regreso del Virrey como DT.
¿Aflojará Bianchi? ¿Cambiará de postura el hombre que no se conmueve con facilidad y que alguna vez dejó plantado a Mauricio Macri en una conferencia de prensa? En el entorno del Virrey dicen que no. Es más, si lo siguen presionando no descartan que se enoje y que pegue un portazo. Si esta última posibilidad se concretara, muchos dirigentes no se molestarían porque como manager no lo quieren. Como técnico sí. Sólo como entrenador. Se verá.
FUENTE CLARIN
