Toda la evolución del audio, desde el formato analógico hasta los nuevos formatos digitales.

Por Rosalía Arroyo
Corría el año 1979 cuando Philips y Sony crearon el Compac Disc, aunque no fue hasta el año siguiente cuando las compañías empezaron a distribuido estos discos, más pequeños que los tradicionales discos de pizarra que prometían mayor calidad. La crisis económica de aquel entonces no permitió su éxito y ambas compañía decidieron acercarse a un mercado mucho más elitista, y más consciente de la calidad que podía ofrece la nueva forma de sonido digital: los amantes de la música clásica.
Philips y Sony se repartieron la tecnología y mientras que la primera desarrolló el sistema óptico, la segunda se encargaba de la Lectura y codificación Digital. En muy poco tiempo estaba repartiendo licencias, pero se ha aceptado que fue el prestigioso director de música clásica Herbert Von Karajan quien, convencido del valor de los discos compactos, los promovió hasta su éxito.
Por el momento el uso de los Compact Disc quedaron circunscritos al mundo de la música, pero en 1984 se extendieron en el mundo de la informática, permitiendo almacenar 700MB, lo que era un paso de gigante teniendo en cuenta que los disquetes, el sistema de almacenamiento que se estaba utilizando, ofrecía 1,2MB.
