Fue durante la presentación de los agrodiputados electos. Cantaron el Himno Nacional con los puños en alto y silbaron a Scioli

“Éste es el primer acto de la era poskirchnerista”, dijo ayer Hugo Biolcati en la apertura de un encuentro, ante unos mil quinientos productores, acompañado de la cúpula de la Mesa de Enlace y de una decena de agrodiputados electos. Fue todo un anticipo. A pesar de la flamante invitación del Gobierno para sentarse a dialogar el próximo viernes, los ruralistas fustigaron a los Kirchner y, muy especialmente, a Daniel Scioli, quien el último viernes visitó la exposición ganadera y se propuso como mediador en el largo tironeo con el Poder Ejecutivo.
La reunión fue en el salón de actos del Pabellón Rojo del predio de la Sociedad Rural en Palermo y sirvió para medir la reacción de los dirigentes agropecuarios a la reciente llamada del jefe de Gabinete, Aníbal Fernández. El presidente de la Rural anunció que van a ir a la Casa Rosada pero que no van a permitir una demora en las soluciones. “Estamos curtidos para ver las mentiras”, dijo.
“¿Qué expectativa tenemos para el viernes? Contesten ustedes”, pidió Eduardo Buzzi, de Federación Agraria, a la audiencia. Y la gente hizo el coro previsible: “Nada”, “Verso”. “No podemos ser ilusos. Es difícil creer que vaya a haber cambios. Pero no vamos a explicarles que el fuego quema y el agua moja. No hay más margen para reconciliarse con cosmética y maquillaje”, agregó el dirigente.
Los ruralistas redoblaron la apuesta. Desde un primer momento leyeron con escepticismo la convocatoria de Cristina Fernández de Kirchner. Y cuando, finalmente, después de semanas, llegó el llamado del oficialismo, mostraron los dientes.
No fueron las únicas críticas. Hubo un desparramo. Los presidentes de las entidades lucieron envalentonados. Carlos Garetto, de Coninagro, como otros, advirtió que tampoco la oposición está a la altura de las circunstancias. “El Gobierno no se da cuenta de que perdió las elecciones. Pero la oposición tampoco se da cuenta de que las ganó”, sostuvo.
Ni el reciente intento del gobernador de la provincia de Buenos Aires de acercarse a los ruralistas surgió efecto. Cada vez que lo nombraron, a lo largo de tres horas, fue abucheado y silbado. Biolcati intentó una breve defensa diplomática pero fracasó. “Más que gestos va a tener que hacer durante mucho tiempo buena letra”, se percató. Ulises Forte, diputado electo por La Pampa, fue más enfático: “Que se deje de joder con los discursos. Scioli: en La Matanza se mueren de hambre, la riqueza de la Argentina se la llevan cinco atorrantes amigos del Gobierno”, dijo.
La reunión había sido anunciada con antelación al llamado oficial. Hubo más de mil productores, especialmente bonaerenses, en su gran mayoría pertenecientes a Confederaciones Rurales Argentinas y Sociedad Rural. Pero también estuvieron los llamados autoconvocados (un perfil de productor, en síntesis, surgido de las mejores tierras de la pampa húmeda). Hubo Himno cantado con los puños levantados, plasmas gigantes, la constante remembranza de la pelea contra la resolución número 125, la conducción de Oscar Gómez Castañón y un largo cierre a cargo del señor Santiago Kovadloff, filósofo, quien aseguró que “el oficialismo no aspira a cambiar sino a camuflar su resistencia al cambio”.
Los asistentes, además de escuchar, escribieron en papelitos cientos de preguntas para los dirigentes. Algunas fueron leídas. Y sirvieron para adelantar con qué condicionamientos se sentarán a negociar con Aníbal Fernández o, tal vez, con la mismísima Presidenta de la Nación.
La Comisión de Enlace señaló que no hay negociación posible si la Oficina Nacional de Control Comercial Agropecuario no retoma sus funciones originales y no deja de controlar, y retardar, las exportaciones de carne, leche y cereales. También se volvieron a mostrar reacios a participar del promovido Consejo Económico y Social si éste no tiene atribuciones. “No nos gusta que nos lleven a los empujones”, advirtió Buzzi.
Elogios a los Martínez de Hoz
Fueron varios los ruralistas que eligieron recordar cómo les había contestado Néstor Kirchner, en la previa de las elecciones, cuando le propusieron un encuentro para darle el documento que habían preparado para los partidos políticos. “Su respuesta fue al día siguiente de recibir nuestra carta, en un acto, creo que en Berazategui. Y dijo que él no tenía nada que hablar con “los hijos de Martínez de Hoz”. Yo le quiero decir al ex presidente que tengo respeto por el Martínez de Hoz que fundó la Sociedad Rural Argentina, allá en 1866”, dijo el jefe de CRA, Mario Llambías.
No se refería a Joe, Josecito, el hombre que, entre tantas otras cosas, como ministro de Economía de la dictadura inventó “la tablita” y sumó cuatro procesamientos: por presuntas irregularidades en la compra de Austral Líneas Aéreas, por infracción al artículo 265 del Código Penal, por administración fraudulenta y por instigación a la privación ilegítima de la libertad”. Llambías hablaba de su abuelo, un estanciero ricachón fundador del Jockey Club, la SRA y el Club del Progreso.
Con la mira puesta en la banca
Una de las excusas que tuvo la reunión de los productores en el predio de la Rural fue la presentación en sociedad de una decena de diputados electos. Aunque Hugo Biolcati los elogió con entusiasmo en su presentación (“van a formar una comisión de Agricultura de lujo”), los futuros legisladores tienen presentes parecidos e historias muy distintas. Entre ellos estaba, por ejemplo, Gumersindo Alonso, elegido por el juecismo cordobés y ex secretario de Agricultura de Carlos Menem. Y el hijo del productor que siembra más hectáreas propias de soja en la Argentina: el salteño Alfredo Olmedo. Con el mismo nombre que su padre y conocido como “cepillo”, era ayer la cara desconocida del largo escenario. Consiguió una banca sobre la base de proponer el regreso del servicio militar obligatorio y con actos multitudinarios donde sorteaba autos, motos y viajes. Ayer, prefirió pasar por alto esas vicisitudes y fue muy aplaudido. “Tenemos que terminar con los Planes No Trabajar”, “Hemos perdido la vergüenza, hay que volver a ponerse colorado” y “Acá hacen falta más aradores y menos oradores” fueron algunas de sus frases más festejadas. También estuvieron los tres vicepresidentes de entidades que se mudarán en diciembre al Congreso de la Nación: Ricardo Buryaile (CRA), Pablo Orsolini y Ulises Forte (Federación Agraria).
Alfredo De Angeli: perfil bajo, fotos y muestras de afecto
El titular de la Federación Agraria de Entre Ríos, Alfredo De Angeli, fue uno de los más aplaudidos durante la agitada tarde de ayer en La Rural. “Alfredo... Alfredo... Alfredo”, gritaron los asistentes para agasajar al Torito.
Sin embargo, esta vez, De Angeli pareció huirle al protagónico central. Se limitó a agradecer las muestras de afecto y a sacarse fotos con los visitantes. Precisamente, las fotos con él fueron uno de los “souvenirs” más buscados de la jornada.
Fuente Crítica
